jueves, 24 de abril de 2008

Porque... no son sólo borradores

Pero se han quedado , como se queda en el fondo del armario , la ropa que sabes no te vas a poner , y sigues guardando. Esas "cosas" dormidas por los cajones , que te asaltan cuando menos lo esperas ,los recuerdos de alguien, que ya no significa mucho, pero te resistes a eliminar , por un extraño sentimiento de fidelidad a un tiempo.
Cuando haces una "limpia" siempre acabas salvando algo , el resto se escurre como las pinceladas de un lienzo,arrastradas por la trementina que los disuelve , mezclando unos colores con otros .
No son sólo borradores , fueron esa idea, ese color que te atrapa, ese sentimiento que necesitas exponer , aunque no llegues a publicarlo, nacieron con la idea de desarrollar algo , que por falta de tiempo , o interes se fueron quedando , en el fondo del armario.
Otra vez esa memoria y esos sentidos demasiado inseguros , demasiado parciales.
Pero hay que dejar hueco, para crear otros nuevos así que los elimino , se quedan estos tres.
Los hechos relatados en Los gritos del silencio (1984) están basados en el reportaje "The Death and Life of Dith Pran: A Story of Cambodia", publicado en el New York Times Magazine el 20 de enero de 1980; este artículo narrado en primera persona, lo escribe el periodista estadounidense Sydney 'Syd' Schanberg que fue el encargado de cubrir el conflicto camboyano.





Empecé buscando información sobre Vietnam (este verano tengo pensado ir) acabé encontrando el blog de JAVI ,viendo la pelicula THE KILLING FIELDS y contactando con una gente que irá este año a colaborar en un proyecto humanitario.Esta puente tiene infinidad de guijarros que aún no sé donde me van a llevar, pero voy a seguirlos............

"Las historias sólo suceden a quienes son capaces de contarlas, había dicho alguien alguna vez. De la misma manera, quizá, las experiencias sólo se presentaban a quienes eran capaces de tenerlas". La habitación cerrada. Paul Auster. "
Quería escribir sobre un rio, o más bien sobre alguien que amó un rio , pero a la mitad me dí cuenta que hay historias que para ser contadas, objetivamente ( si es que eso se puede) tiene que haber una distancia mucho mayor , no sólo en el tiempo , me quedé con la canción y esta imagen.






Moon river,
Two drifters, off to see the world
There's such a lot of world to see
We're after the same rainbow's end
Waitin' 'round the bend ...
My huckleberry friend,
Moon River, and me.

Río de luna,
Dos vagabundos, para ver el mundo
Hay tanto mundo para ver
Los dos buscamos el mismo arco iris
Que nos aguarda al final de la curva ...
Mi fiel amigo,
El río de luna y yo.


Cometas en el cielo.
Me convertí en lo que hoy soy a los doce años. Era un frío y encapotado día de invierno de 1975. Recuerdo el momento exacto: estaba agazapado detrás de una pared de adobe desmoronada, observando a hurtadillas el callejón próximo al riachuelo helado. De eso hace muchos años, pero con el tiempo he descubierto que lo que dicen del pasado, que es posible enterrarlo, no es cierto. porque el pasado se abre paso a zarpazos. Ahora que lo recuerdo, me doy cuenta de que llevo los últimos veintiséis años observando a hurtadillas ese callejón desierto.Mi amigo Rahim Kan me llamó desde Pakistán un día del verano pasado para pedirme que fuera a verlo. De pie en la cocina, con el auricular pegado al oído, yo sabía que no era sólo Rahim Kan quien estaba al otro lado de la línea. Era mi pasado de pecados no expiados. En cuanto colgué, salí a dar un paseo por Spreckels Lake, en la zona norte de Golden Gate Park. El sol de primera hora de la tarde centelleaba en el agua, donde docenas de barcos diminutos navegaban empujados por una brisa vivificante. Levanté la vista y vi un par de cometas rojas con largas colas azules que se elevaban hacia el cielo. Bailaban por encima de los árboles del extremo oeste del parque, por encima de los molinos de viento. Flotaban la una junto a la otra, como un par de ojos que observaran San Francisco, la ciudad que ahora denomino "hogar". De repente, la voz de Hassan me susurró al oído: "Por ti lo haría mil veces más". Hassan, el volador de cometas de labio leporino.Me senté junto a un sauce en un banco del parque y pensé en lo que me había dicho Rahim Kan justo antes de colgar, como si se tratara de una ocurrencia de última hora. "Hay una forma de volver a ser bueno". Alcé de nuevo la vista en dirección a las cometas gemelas. Pensé en Hassan. Pensé en Baba. En Alí. En Kabul. En la vida que había vivido hasta que llegó el invierno de 1975 y lo cambió todo. Y me convirtió en lo que hoy soy.

KHALED HOSSEINI



Sobre el telón de fondo de un Afganistán respetuoso de sus ricas tradiciones ancestrales, la vida en Kabul durante el invierno de 1975 se desarrolla con toda la intensidad, la pujanza y el colorido de una ciudad confiada en su futuro e ignorante de que se avecina uno de los periodos más cruentos y tenebrosos que han padecido los milenarios pueblos que la habitan. Cometas en el cielo es la conmovedora historia de dos padres y dos hijos, de su amistad y de cómola casualidad puede convertirse en hito inesperado de nuestro destino. Obsesionado por demostrarle a su padre que ya es todo un hombre, Amir se propone ganar la competición anual de cometas de la forma que sea, incluso a costa de su inseparable Hassan, un hazara de clase inferior que ha sido su sirviente y compañero de juegos desde la más tierna infancia. A pesar del fuerte vínculo que los une, después de tantos años de haberse defendido mutuamente de todos los peligros imaginables, Amir se aprovecha de la fidelidad sin límites de su amigo y comete una traición que los separará de forma definitiva. Así, con apenas doce años, el joven Amir recordará durante toda su vida aquellos días en los que perdió uno de los tesoros más preciados del hombre: la amistad.





6 comentarios:

I. Robledo dijo...

Bella entrada, amiga, en la que se siente como palpitan tus deseos y recuerdos.

¡Madre mia!, un viaje a Vietnam.

¿Como se va a Vietnam? Yo lo veo como algo imposible. Me imagino que sera la edad, tambien.

Yo, para preparar un viaje a Portugal, me vuelvo medio loco...

Un abrazo, amiga

Anaís dijo...

Querida Momo:

Regreso a tu paisaje porque tú siempre dejas la puerta abierta.

¡Hablas de tantas cosas...! Estás muy, muy viva, lo presiento.

Tu viaje a Vietnam me parece el mejor gesto de celebración de ti misma: Tú eres el camino, amiga.

"Cometas en el cielo": Alguien me regaló este libro hace tiempo. Se encuentra entre mis lecturas pendientes. Ni siquiera he ido al cine a ver la adaptación de esta novela autobiográfica, pues mi objetivo es sumergirme antes en el libro.

Te dejo una guirnalda de abrazos surtidos... como cometas en el cielo.

momo dijo...

No , yo creo que es la fuerza del deseo , y todos ... bueno seria terrible que tods desearamos lo mismo.Recuerdas lo de cuidadín con lo que deseas que se te puede conceder, pues de momento no lo tengo tan facil, pero si no es en verano será un poco después.
Un abrazo.

Ana me encanta que regreses. Alguien que conozco dirá que me disperso, pos no , precisamente mis orillas son así ,variopintas y diversas.
tengo algo tuyo guardado a ver si tengo más tiempo y lo pongo en una entrada.
Ahí te va otra cometa.

NáN dijo...

Terrible Camboya. Más terrible todavía que esa masacre sucedió cuando se puso el poder en las manos de niños. Eso siempre me estremeció de esta historia.

Has elegido bien tus recuerdos (de esa novela, nada sabía), pero me parece impagable la cita de Auster, para darle vuelta y vueltas.

Tawaki dijo...

Muy interesante todo lo que cuentas. ¿Así que te vas a Vietnam? ¡Qué suerte! Estoy escaneando fotos de París, sé que te vas en mayo, pero no sé si llegaré a tiempo de publicar algo para ti.

Un beso.

momo dijo...

Si Nán vueltas y más vueltas.
A los hechos, a nuestros recuerdos parciales y a las secuencias repetidas con distintos intérpretes.
Besinos amigo.

Escorpión... en verano no podré ir a Vietnam tendrá que ser más adelante, a Paris me voy el 17 de mayo , aún veré tus fotos.
Sabes? me gusta verte por aquí, recuerdo un pregunta que me hiciste un dia si queria seguir navegando sola ....
hace tiempo ya de eso....
un abrazo fuertotte