domingo, 11 de mayo de 2008

Carta breve a un anónimo urbano

No sé quien eres.
Y tampoco puedo decir que seas un desconocido , ya que desde hace tiempo acudo a esa cita nocturna contigo, frente a una parada de autobús ,y te observo.
No pasarías de ser ese personaje anónimo que nos cruzamos a diario y apenas miramos ,si ese dia yo no estuviera muy presente en mi vida , en mi piel, ni ayer ni mañana ni después , sino justo en ese momento, y como parte de un ejercicio muy sano, despierta a todo lo que ocurre a mi alrededor. En esa parcela de instantes....ahí estabas tú.
Lo primero que me llamó la atención de tí , fué esa forma , tan rara y insistente de cruzarte las manos por detrás como si te protegieras de un ataque por la espalda. De ese modo empecé a observarte como se prepara el estudio de un personaje muy dificil, del que no hay ninguna referencia, tan sólo unos rasgos y una expresión corporal diferente y extraña .
Núnca hablas con nadie , si hay demasiada gente a tu alrededor paseas nervioso para que no invadan tu espacio, retorciendo aún más las manos, de vez en cuando clavas la vista en los zapatos ,te detienes ,y ladeas la cabeza dos veces .Uno de esos dias huyendo de cualquier proximidad estuviste a solo cuatro pasos de donde yo estaba.
Ví tus ojos.
No sé definir su expresión con palabras,pero es la misma mirada ausente que tienen algunos invidentes , la diferencia es que ellos no pueden ver nada.
Anoche volvíste a aparecer después de una temporada larga , ya creí que habias desaparecido para siempre,por eso me llevé una alegria al verte.
Tu espalda ha vuelto más encorvada, y mucho más flaca, yo pienso ...que por ese descosido que tienes en el alma se te está escurriendo el cuerpo a zancadas.
No podia dejar de mirarte.
Pero ese radar que todos tenemos en la nuca , debió alertarte porque te volviste de repente,y casi se me escapa....
!Yo no fuí!
Durante unos segundos ninguno de los dos apartó la mirada , luego desapareciste en las brumas de tu mundo,y yo ...
Yo me quedé como un chicle pegado a la marquesina de la parada.

7 comentarios:

la cocina de frabisa dijo...

Es tremendo lo que pueden provocar en nuestra imaginación algunas personas que sin conocerlas de nada, captan nuestra atención. A partir de ahí y si como a ti, es alguien en concreto puedes fabricarle una vida sin cruzar palabra.

Qué fácil hubiese sido que hablarais ¿no? pero vivimos en una sociedad donde cada vez nos ponemos más y más barreras.

Espero que te enteres de algo más de ese desconocido y nos lo cuentes.

un beso

dintel dijo...

Si un desconocido te regala historias...

SOMMER dijo...

Busco el calor de alguien todos los días mientras espero el autobús, pero nadie me habla. Allí estoy cada anochecer.
Paseo con las manos en mi espalda esperando alguien que me salude.
Casi siempre compruebo si llevo los zapatos limpios y compruebo horrorizado que todos los días acabo con ellos sucios.

Ayer volví a trabajar después de unas merecidas vacaciones. Al anochecer de vuelta a casa en la marquesina del autobús una chica me miró. Por un momento pensé que me iba a decir algo. Pero lamentablemente no lo hizo.

Mi estúpida timidez hizo que yo tampoco lo hiciera, y me quedase, una noche más, esperando el autotús sin compañía.

Firmado: el hombre anónimo de mirada ausente.

momo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
momo dijo...

La imaginación es poderosa Fabrisa pero en este caso , algo le debe de estar minando por dentro,a mi me gustaria acercarme pero , hay como una barrera que pone para que nadie se acerque, no sé...
Dintel .. a mi me gustaria regalarle algo parecido a la confianza, pero....
Hombre anónimo de mirada ausente...
Que bonito, como has buceado en una historia ,poniendo la parteque falta. Cuando nos ocurre eso, que la timidez , o en mi caso la paralización , ante la enorme soledad en un ser humano, vista de frente , y sin deseos? de acompañarla, podemos estirar un poquito las comisuras de los labios y ....quien sabe.
Me gusta , que te hayas acercado paisano, entraré a verte.
besinos a los tres.

toronterobull dijo...

Me cruzo con ella alguna que otra vez en el ascensor o en la misma planta del edificio donde trabajamos pero en diferentes oficinas... Charlo con ella y a veces suena como si nos conociésemos de toda la vida pero... es tal mi timidez que aún no he sido capaz de preguntar por su nombre...

Voz Ruda dijo...

Wow Momo, como me ha gustado este texto! me parece tan bien narrado, con las palabras exactas, lindo!
Me voy feliz!
Saluodos,feliz estancia en Paris!!