Es hermoso trabajar contando cuentos, un tiempo lo hice y fue una hermosa experiencia. Dar a la palabra a quienes carecen de ella se vuelve un gesto lleno de nobleza y esperanza de recuperar el derecho a expresarse.
Es hermoso trabajar contando cuentos, un tiempo lo hice y fue una hermosa experiencia. Dar a la palabra a quienes carecen de ella se vuelve un gesto lleno de nobleza y esperanza de recuperar el derecho a expresarse.
Como me gustaría hacer un trabajo así, el vídeo es toda una alegría a pesar de lo triste que es que todavía no se pueda hacer nada para solucionar el problema en el Sahara. Nos merecemos la crisis por la que estamos pasando, es nuestro precio por vivir tan comodamente.
Diego no conocía la mar.El padre, Santiago Kovadloff, lo llevó a descubrirla.Viajaron al sur.Ella, la mar, estaba más allá de los altos médanos, esperando.Cuando el niño y su padre al canzaron por fin aquellas cumbres de arena, después de mucho caminarla mar estalló ante sus ojos. Y fue tanta la inmensidad de la mar, y tanto su fulgor, que el niño quedó mudo de hermosura.Y cuando por fin consiguió hablar, temblando, tartamudeando, pidió a su padre. ¡Ayúdame a mirar!
6 comentarios:
¿Eres tú?
Por fin he podido llegar a casa pronto y echar un vistazo a los vídeos.
Parece mentira que se pueda vivir así, y uno tiene la sensación de que le sobran todas las tecnologías del mundo.
después de todo, los niños son niños en todas partes.
Un beso.
te animas este verano?
tengo ganas de veros
Es hermoso trabajar contando cuentos,
un tiempo lo hice y fue una hermosa
experiencia.
Dar a la palabra a quienes carecen de ella se vuelve un gesto lleno de nobleza y esperanza de recuperar el derecho a expresarse.
Es hermoso trabajar contando cuentos,
un tiempo lo hice y fue una hermosa
experiencia.
Dar a la palabra a quienes carecen de ella se vuelve un gesto lleno de nobleza y esperanza de recuperar el derecho a expresarse.
Como me gustaría hacer un trabajo así, el vídeo es toda una alegría a pesar de lo triste que es que todavía no se pueda hacer nada para solucionar el problema en el Sahara.
Nos merecemos la crisis por la que estamos pasando, es nuestro precio por vivir tan comodamente.
Un abrazo y un placer leerte de nuevo.
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