Como decía Antonio Flores, “Gran Vía, llevas ahí casi toda la vida”. Bueno, exactamente 100 años, ni más ni menos. Me pilló desprevenida su cumple,pero la traigo hasta la orilla,porque tiene mucha historia.No todo es neón, glamour y arquitectura ejemplar en la Gran Vía de Madrid. Ni lo es, ni lo ha sido, ni seguramente lo será. Ya nació como un tajo al pueblo llano, que sufrió la fuerza centrífuga de las ambiciones de un rey, Alfonso XIII, que soñaba con un Madrid a la altura de las grandes metrópolis europeas. Tiró 300 casas a codazo limpio, largó a obreros y comerciantes al extrarradio y conectó lo que había que conectar: los barrios pudientes de Argüelles y Salamanca.
Fue el epicentro de los bombardeos franquistas durante el conflicto español mientras la población de la capital vivía entre el miedo y la diversión
Según cuenta J Miguel Marcos
Hemingway y Dos Passos cruzaban la calle para mandar sus crónicas.
La Gran Vía tenía algo de pasacalles durante la contienda. Había verbenas, teatros... Los milicianos volvían del frente por ella, para mostrarse, igual que décadas más tarde haría Pedro Almodóvar en una carroza en forma de zapato para el estreno de Tacones lejanos. "Es el lugar de Madrid donde más bombardeos hubo y al mismo tiempo era donde más jarana había", subraya Ignacio Merino. Y todo bajo la atenta mirada de Lenin, Stalin y Marx desde sus cartelones gigantes.
Correr hacia las bombas .
Madrid era el símbolo de resistencia al fascismo y la Gran Vía se transformó en un enjambre multicultural. A ella llegaban las Brigadas Internacionales y en sus calles trabajaban los más de 2.000 periodistas extranjeros que cubrían el conflicto. "Cuando caía una bomba, había gente que corría hacia un lado y otra gente que corría hacia el otro. Los que corrían hacia el lugar donde había estallado la bomba eran los corresponsales extranjeros", explica Merino.
"La población de los barrios se acercaba para ver caer los obuses"
Los corresponsales, Hemingway y Dos Passos entre ellos, se hospedaban en la acera de los números impares de la Gran Vía (principalmente en el Hotel Florida de Callao), más a resguardo de la artillería nacional. Mucha vida y muerte has visto Gran Via
La Gran Vía tenía algo de pasacalles durante la contienda. Había verbenas, teatros... Los milicianos volvían del frente por ella, para mostrarse, igual que décadas más tarde haría Pedro Almodóvar en una carroza en forma de zapato para el estreno de Tacones lejanos. "Es el lugar de Madrid donde más bombardeos hubo y al mismo tiempo era donde más jarana había", subraya Ignacio Merino. Y todo bajo la atenta mirada de Lenin, Stalin y Marx desde sus cartelones gigantes.
Correr hacia las bombas .
Madrid era el símbolo de resistencia al fascismo y la Gran Vía se transformó en un enjambre multicultural. A ella llegaban las Brigadas Internacionales y en sus calles trabajaban los más de 2.000 periodistas extranjeros que cubrían el conflicto. "Cuando caía una bomba, había gente que corría hacia un lado y otra gente que corría hacia el otro. Los que corrían hacia el lugar donde había estallado la bomba eran los corresponsales extranjeros", explica Merino.
"La población de los barrios se acercaba para ver caer los obuses"
Los corresponsales, Hemingway y Dos Passos entre ellos, se hospedaban en la acera de los números impares de la Gran Vía (principalmente en el Hotel Florida de Callao), más a resguardo de la artillería nacional. Mucha vida y muerte has visto Gran Via
Al principio de llegar a Madrid me gustaba pasear por ella , aún conservaba algo de ese pasacalles ... empezaba a caminar en la calle Alcala y terminaba en Plaza de España ,disfrutaba mirando las carteleras de los cines luego convertidos en teatros y ahora en centros comerciales como HM .
Llegar hasta la calle Luna, y desde allí bajar hasta el teatro Lara o el Alfil
He paseado mucho por ella , ya no tanto, pero hoy quiero dejarla navegando en la orilla.
Esa calle que celebra ahora su centenario, guarda bajo su actual pavimento las huellas de mis abuelos, de mis padres que la recorrían en sus paseos agarrados del brazo, esa calle que nunca consintió en llamarse Avenida de Jose Antonio, que ha sufrido múltiples cambios y mutilaciones, que consiguió sobrevivir a una guerra y sus bombardeos, guarda también mi asombro de niña, la expectación contenida ante una jornada de fiesta. LEER ENTERO
Corresponsales de guerra en la Gran Via

15 comentarios:
Muchas Gracias por traerla a tu orilla, Amiga! Debe ser todo emociòn caminar la Gran Vìa...alguna vez serà, me lo tengo prometido.
¿Me acompañaràs? Ojalà que sì.
Besitos guapa!!!
te acompañarée
de veras que sí...
Susana y mafalda
Solo he estado una vez y me gustó mucho.
Ahora después de leerte me gusta más.
Besos.
La llamada vía de los obuses... cuántos pasos a cuestas! Recuerdo perfectamente la primera vez que la recorrí, salpicada de aquellos enormes carteles de cine pintados a mano que hoy ya no existen. A dónde irán todas esas cosas? Qué queda de nosotros en esas calles que nos traen de acá para allá?
(Así que tú también eres una asturianina en Madrid...)
Besines
Toro...
me gusta verte pasear aquí por ella..
Alicia...tu también yes de la tierrina si?
besinos hasta la vuelta
La gran vía, más de una vez he paseado por ella, pero sólo gracias a las palabras que dejas en tu orilla con cariño he sabido toda la historia que ha transitado el lugar... un abrazo momo espero que todo vaya de lujo!!
Tenía 15 años cuando fui por primera vez a Madrid. Varias cosas me dieron el olor de las grandes ciudades, y esa calle fue una de ellas. Los cines, los teatros, los comercios de lujo...¡también compré en Sepu!
Ahora te leo y entiendo más cosas, es un lujo leer lo que publicas ( no veas la de veces que entré en lo de los bigadistas suizos, qué emotivo!),
gracias querida Momo.
Muchos besos
La Gran Via, la Plaza Mayor, la Plaza de España, la Puerta de Alcala, el Retiro, el Paseo del Prado...
Nombre miticos, y soñados, por uno, desde su infancia.
Un abrazo, amiga doblemente gata (por vivir en Madrid y por tus ya famosas ausencias...)
Las fotos son memorables como transitan los recuerdos sin pedir permiso...
besos amiga, Monique.
Realmente todo un mundo en una calle.
Tus recuerdos y tu visión entrañable.
Un beso momo
Aunque no estoy de acuerdo con el principio (seguro que se haría mal y a las bravas la expropiación), porque fuera de quien fuera el sueño, era una necesidad que se ha convertido en el sueño de muchos.
También yo vine de provincias, hará unos 40 años, para quedarme, y la Gran Vía se convirtió en un espejo. Al que iba a mirarse en los escaparates y las tiendas la de "Libertad Condicional", como íbamos todos.
La Gran Vía la hizo el poder, y ya digo que creo que hicieron bien, pero la vida se la hemos dado todos, desde la Guerra, cuyo paisaje tan bien describes, hasta hoy. Los cines con sus cartelones, las cafeterías, los bares de las callejuelas del Madrid Centro (y pobre). Bastaba dar 10 pasos para cambiar de escena.
Y como la hemos hecho todos, como un reflejo nuestro, ahora se ha convertido en la imagen de nuestra banalidad. Turistas, comercios y gentes que me da a mí que toman allí el metro y se vuelven a casa a ver una tertulia rosa.
gracias por vuestra presencia.
ENMASCARADA...gracias por tu cariño.
Virgi, me encanta que te pasees por la orilla que más te emocione,es un halago muy tierno para mí saberlo.
Antiqva ...muchos besos y alguna foto que te regalaré
Monique..
los recuerdos pueden hacer eso ..transitar por donde quieren..
Merce..
tu mundo es tan bello..que me apetece colocarte en mi puente para no perderte.
Nano
la vida se la hemos dado todos, es cierto amigo.
Besinos a todos
Una de mis calles favoritas, llena de recuerdos de mi infancia: me encanta pasear pór allí, es realmente entrañable para mí!
Vim deixar meus votos de uma maravilhosa semana para você!
beijo
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