domingo, 16 de septiembre de 2007

Líneas paralelas

Te acuerdas de aquello de las lineas paralelas?
¡Siempre en la misma dirección pero sin llegar a tocarse nunca!
Si en algún momento llegan a tocarse no puede ser por más razón que porque una (o las dos) se ha desviado. En ese caso, para que el encuentro perdure, es necesario hacer una nueva rectificación del rumbo porque lo contrario más que un encuentro, es una colisión.
Para que dos líneas paralelas se toquen sin haberse desviado antes de su ruta (su camino), es necesario que desde el princípio sean la misma línea ¡Pero eso no existe!
Lo más normal es que dos líneas rectas (de esas hay muy pocas), si se encuentran sea porque en sus trayectorias hay un punto de intersección: Primero se detectan la una a la otra, descubren que cada vez se van acercando más, llega un momento en el que comparten espacio vital, ilusión y aparentemente destino. Luego, tras la intersección, de la misma manera que antes hubo una convergencia cada vez más creciente, ahora solo se puede esperar la divergencia...
Todo esto reduciendolo a un plano bidimensional, como si estuviéramos pintando líneas sobre una hoja de papel, como si solo se viviera a lo ancho y a lo largo.
¡Imagina las posibilidades si pensamos en tres dimensiones!
Lo que visto desde arriba parecía dos líneas que se cruzaban, contempladas desde otra perspectiva puede revelar que jamás lo hicieron, que en realidad ni siquiera llegaron a estar cerca, que todo no era más que una ilusión óptica.
En un universo que, por lo menos, es tridimensional y que admite ser surcado por infinitas líneas, en infinitas direcciones y a infinitas distancias ¿No es demasiado pedir que no nos decepcione nadie cuando las probabilidades son tan remotas?
¿Acaso no insistimos en que sea la otra línea la que varíe su trayectoria para acompañarnos en la nuestra? ¿No es eso pedir a los demás que dejen de ser lo que son para convertirse en nosotros?
¡Queremos ser líneas rectas pero pedimos que los demás hagan curvas!
Ser fieles al destino elegido es tarea de titanes pero además queremos que los demás también sean leales al nuestro y pretendemos que olviden el suyo... precisamente porque no le compartimos.



Ceci

2 comentarios:

Tawaki dijo...

El punto de vista es importante, desde luego.

Yo prefiero salirme de mi línea recta y acercarme a cuantas más líneas mejor.

Un saludo,

JUANAN URKIJO dijo...

Las paralelas parecen tocarse en el infinito y, como dice Tawaki (perdón, como dijo hace ahora un año) el punto de vista es importante.
Me quedo con esa sensación de que, más allá de lo que vemos, existen puntos de encuentro imposibles en los que seamos capaces de tocarnos.

Besos, Momo. Hoy te he buscado en tus pricipios...