domingo, 15 de marzo de 2009

Palabras de Caramelo

Una sombra femenina recorre el escenario casi oscuro, en el que dos árboles desnudos son todo el decorado. Se mueve casi por el aire, envuelta en una mehlfa negra. Susurra: hay una historia, hay una historia… Luego se inclina sobre el suelo, y parece brotar de la tierra, o más bien de la arena, un taco de madera. Ella vuelve a hablar: un niño, un niño… Y el taco de madera, animado por sus manos, se transforma en niño, tan desnudo como al nacer.
Lo escribo, y no puedo evitar volver a sentir el arroyo cálido de la historia que María descubría ayer para los cien asistentes al estreno, en la sala Gurdulú de Leganés.
Me conmuevee que María Parrato haya sabido encontrar la verdadera clave de Palabras de Caramelo: hay una historia. Sí, las historias están en el suelo, en el aire, en la vida, en las personas, en la historia, en la alegría y en el sufrimiento. Escribí un día, en Smara, Palabras de Caramelo: pero sentí lo mismo: hay una historia, hay una historia… Un niño, un niño sordo… No nos pertenecen, son de todos.
El montaje de María Parrato de Palabras de Caramelo es un alarde estético, de una precisión líquida, dotado de alma y música, de arena y viento, de imaginación y descubrimiento.
Sé que no soy el más adecuado para hablar de ello, como se me ve la emoción cuando hablo del otro precioso montaje de Buratini. Un día María me llamó para pedirme permiso, le dije que Buratini ya lo representaba, y no dudó un segundo: quería compartirlo. La historia ya no es mía, ni de Buratini, ni de María Parrato: está ahí, es de todos. Pero lo hago desde la enajenación, o desde la requisa, porque lo que ayer vi fue la devolución al desierto de lo que un día tomé en los corrales de Samara y en la mirada fascinada de la niña sorda, Fatimetsu, a los labios en movimiento continuo del camellito.
Después del espectáculo, conmovido hasta la médula, hablaba con ella de ese milagro, y María decía que no somos más que intermediarios, que hay que meter la mano en la tierra y sentir la raíz que nos hace vivir a todos, y que en los millones de extremos de esa raíz están las historias, la música, la poesía, la pintura. Eso hace ella con esta historia, y nunca he sentido tanta felicidad por haber decidido un día ser un buscador de historias. están ahí, están ahí: un niño, un niño…


Palabras de Caramelo de María Parrato es un alarde. Poesías escritas en el aire sin palabras, con luces borrosas y sombras, tazas que son ancianas, teteras que son hombres serios, fluido constante y siseante de arena: té, agua, leche, sangre.
Y sus manos. Escribiré un libro basado en las manos de María Parrato, porque ayer también había una historia en esas manos: una, cien, mil.
Sin olvidar a Mauricio, director y regidor, ni a Kim, autor de la música. Kim y María viajaron a los campamentos para entender el alma saharaui, y la trajeron en un saquito, con latas laminadas por las ruedas de los camiones, palitos cincelados por el siroco y el tiempo: y telas, y suspiros, y risas. María, en escena, es toda la femineidad saharaui, toda la música de la memoria y la ternura. Gracias, en nombre de todos.

11 comentarios:

la cocina de frabisa dijo...

Uauuuuuuuuuu, has conseguido captarme totalmente para la causa.

Qué ganitas de verla, con lo que me gusta el teatro.
Ojalá viniese a A Coruña, no me la perdería, seguro.

Gracias por este post tan emotivo.

un beso

Anónimo dijo...

Gracias, Orillera, gracias también, galeguiña Frabisa...
Sí, si es posible no os perdáis el espectáculo de María. Es pura poesía visual, va mucho más allá (o mucho más hondo) que el original. Y no es falsa modestia, es una pura y objetiva constatación. Lo he visto varias veces: crece y crece, ahonda y ahonda. La primera vez con su hija Atoín, en un ensayo general. La pequeña Atoín se levantó tras una hora de inmovilidad pasmada, se abrazó a su madre, y le dijo: me ha encantado, mamá, mucho mejor que la otra vez... Y así sigue: cada vez mejor.
Gonzalo.

momo dijo...

Gracias a vosotros.
Hace años hice teatro para niños , y puedo aseguraros que es el público más exigente, no sabe disimular , y si algo no le atrapa se descuelga de la historia y chau, pero en cambio si consigues meterlo de lleno en ella , ver su cara es tan emocionante...
Gonzalotuareg, Maria dice que somos intermediarios , es cierto , yo tengo una amiga que dice que somos puentes , transitando unos a través de otros.
Fabrisa, al cabo del tiempo de estar en esta orilla, ya sé quien va a asomar la cabecita , si hablo de un tema u otro, por eso sabia que vendrias a darme los buenos dias.Gracias a tí , mientras haya gente como tú, que se emociona , con el teatro seguirá existiendo por mucho que se empeñen en cerrar salas.
Un abrazo a los dos.

cheguevara dijo...

realmente, hermoso*
yO? atrapado en otro cuerpo,
quizás vuelva en 15 dias? años? y con ganas de escribir, o no*
abraccio
CHE

Tawaki dijo...

Cualquier lugar es propicio para una buena historia. Sólo hace falta encontrar alguien que sepa cómo contarla.

Un beso.

ANÓNIMO dijo...

¿y yo que haré? desde el otro lado del charco me has dejado el deseo de verla... y no podré. Tendré que soñarla desde tus palabras.

y debo decirlo: tu persona, y no solo tu personaje, engrandece en escenario de la vida.

un besote!

mati dijo...

si , hare lo posible por ver esta obra, me dejas la miel en los labios con esta magnifica critica que nos ofreces.
las historias nacen y gente como tu las hace crecer.
gracias
un besazo

toronterobull dijo...

Hola Momo!

Lo que hubiese dado por dedicarme al teatro y disfrutar de experiencias como la de ver a unos pequeñajos estar absortos con la actuación de uno...
Que sigas disfrutando de tu profesión por muchos años!
un beso

dintel dijo...

El título, me ha encantado.

Unknown dijo...

Claro que hay una historia, hay una historia en el que lo escribe, hay una historia en la mujer que lo representa, hay una historia en los árboles, y otra en la tierra, hay una historia en el cielo, y también la hay en nuestros infiernos. Hay historias, y cada historia es un conflicto que se presenta, y no sabemos que puede pasar, si el conflicto será resuelto o se agravará, sabemos que la historia es así, el conflicto es así. Sabemos que la historia es un suceso que se desenvuelve y termina por envolverlo todo. Claro que hay una historia, cada cosa que vemos, tocamos, sentimos, sabemos, soñamos tiene su historia, las razones por las que yo escribo esto y vos amiga mía escribes eso tiene su historia. Y la historia puede ser de diferentes colores, de diferentes aromas, de diferentes amarguras.

Hay una historia, y esa historia es la de un niño sordo, pobre niño, ya es difícil entender el mundo y vivir en el con los dos oídos, cuanto mas difícil será si nos falta algún sentido. De cualquier forma, como el mundo cada vez aturde mas, oculta los bellos sonidos de la naturaleza y el alma, expresado en música, en canto, en palabra, no hay mucho que quede por escuchar, yo desearía no escuchar más nada, si solo escucho el llanto de los niños, el grito desgarrador de mujeres maltratadas, abusadas, gente pidiendo pan, enfermos pidiendo asistencia medica. El mundo es un hervidero, y claro, el mundo tiene su historia, la historia del hombre, esa historia que tanto problemas le trajo. ¿Qué nos queda por escuchar? ¿Quién es el sordo en esta historia?

Las historias que escribimos, esa que queda plasmada en una hoja de papel blanca, que lleva titulo, que lleva numeración, que se escribe con una determinada sintaxis y semántica, esa historia que sale de la imaginación y del alma, esa historia cuando salen al mundo, cobra vida pública, ya no nos pertenecen, le pertenece a la humanidad toda. La obra que podemos concebir nunca dejará de ser un hijo nuestro, algo que uno creo, pero desde el momento que alguien lo lee, o lo ve, o lo siente, también le pertenece a es a persona, desde otro lado, claro esta, pero le pertenece tanto como al que la escribió.

Me encantaría ver la puesta en escena de la obra y me encantaría leer la obra.

Cuanta poesía por dios en el video que pude ver de la obra…

Interesante entrada, gracias por enseñarme un poco de tanto…

Un beso enorme.

HologramaBlanco

Susana Peiró dijo...

Lamento de veras no poder ver la obra! Estoy tan lejossss!!!

Pero me ha gustado saber de ella y leerte mi Querida Amiga!

Muchas Gracias por tu hermoso comentario y regalito en el blog. Me alegraste la mañana!

Besazo Momo!!!