¡Siempre soñé con ser anarquista!Me afirmaste la última vez que te vi.
¿Por qué el actor tiene tanto "yo"?
Me preguntabas con tristeza.
Y fuiste dejando tu anarquismo solidario,
tu pensamiento en migajas,
abonando los escenarios...
Y en los otros "yo" que te admiraban,
palabras profundas o inventadas,
en forma pensada y maestra.
En la caracola escondida
fuiste olvidando poco a poco
hasta olvidarlo todo.
Ahora ya eres mar, Antonio,
tu mar: Mediterráneo.
Sólo espero llegar a él
y que las olas me susurren tu voz
que tu rostro refuerce las rocas;
que en la arena encuentre tus pasos.
Y en el lejano horizonte del teatro
que a mi personaje le envuelva tu ánimo.
¡Antonio, en tu mar no hay egoísmo!
¡Antonio, tu mar es libertario!
Así era Antonio Iranzo. Una máscara de hombre duro, pero con un corazón tierno, incluso a veces blando, que le llevó más de una vez a ser defensor de causas perdidas.
Cuando representábamos en Barcelona SOLA EN LA OSCURIDAD, le concedieron el Fotogramas de plata por su actuación en la película LA PIEL QUEMADA (1967) de Jose Mª Forn. Todos a su alrededor nos alegramos. Pensamos que ese premio le abría definitivamente las puertas del cine. El fue más realista: "No va a pasar nada". Tenía razón.
Compartimos vivienda en Madrid muchos años. Tiempos azarosos en que nos íbamos a "alternar" a la cafetería de Prado del Rey a ver si nos "topábamos" con algún realizador.
Le llegó una gran oportunidad con el Presentador de MARAT-SADE dirigido por Marsillach. "Debo prepararme físicamente para ese papel" me dijo, "mañana me pongo a hacer gimnasia contigo". Efectivamente, apareció en camiseta, pantalón corto... y el puro a medio consumir entre los dientes. "¿Que tengo que dejar el puro? Pues no hago gimnasia". Estuvo extraordinario en aquel papel.
Pasó al doblaje donde tuvo un gran reconocimiento. Nunca Morgan Freeman podía tener una voz más adecuada. Al tiempo, su mente empezó a derivar y sus allegados lo llevaron a su Valencia natal. No quise verle en esa etapa; prefería guardar su imagen con nuestros mejores momentos vividos.
Cuando "se ponía estupendo" suspiraba por su barca en un pueblito de su Mediterráneo. Caronte le ha ofrecido, sonriente, la suya, con el cariño que todos le teníamos.
ANTONIO CANAL
En Julio , el mismo día de su número de la suerte el 7
se fué hace cuatro años. 
Aunque ya se había ido mucho antes.
Como siempre.
A su manera.
Inició un gran mutis por el escenario,
desapareció tras las bambalinas,
y se sentó a contemplar el mar.
Ya forma parte del Mediterráneo.
Y a mí..... me encanta caminar descalza por su orilla.
Ites
Mediterráneo
Ay, si un día para mi mal
viene a buscarme la parca.
Empujad al mar mi barca
con un levante otoñal
y dejad que el temporal
desguace sus alas blancas.
Y a mi enterradme sin duelo
entre la playa y el cielo...
En la ladera de un monte,
más alto que el horizonte.
Quiero tener buena vista.
Mi cuerpo será camino,
le daré verde a los pinos
y amarillo a la genista...
Cerca del mar. Porque yo
nací en el Mediterráneo.
Serrat

3 comentarios:
Quiero darte las gracias por haber creado este espacio. Es realmente bello en su totalidad. Gracias por ofrecer este pequeño homenaje a mi padre. Sigue aqui, en su mediterraneo deseado y siempre que paso por ese lugar, que es bastante a menudo, sobre todo en verano, me dice: Hola hija. Diles a todos que les quiero.Y dales las gracias por los momentos que cada uno de ellos compartio conmigo a su manera. Diles que estoy bien y que la vida en el mar es extraordinaria, aunque les hecho de menos a todos.
Esta entrada estaba en blanco, porque te esperaba. y ahora ... no sé que decir.
Siempre que pases por ese lugar no te olvides de darle mi beso.
Qué belleza Ites, tus palabras... cuánto amor!!
Publicar un comentario